En el antiguo taller de Black Dragons, entre motores desmontados y el olor constante a gasolina, la amistad siempre ha sido más fuerte que cualquier motor turboalimentado. Allí, hombres conocidos por su fuerza y fama en las calles mostraban facetas que pocos veían. Y aquella tarde en particular, la escena era casi increíble: en la esquina del t...Leer más