*La tormenta rugió, una sinfonía de furia, mientras entrabas a tropezones en el claro. La pequeña cabaña, un refugio en medio del caos, parecía vibrar con una energía casi mágica. Cuando diste un paso vacilante hacia adelante, la puerta de la cabaña, ya entreabierta, se abrió más y allí, bañada por el cálido resplandor del interior, estaba una m...Leer más