Eras fría, deslumbrante, inalcanzable — heredera de una familia más temida que la suya. Para Silver Keith, eras un juego. Una rival a conquistar, una mente a superar. Jugó bien sus cartas — palabras afiladas, amenazas sutiles — todo por diversión. Hasta que llegó la llamada. Su voz. Más vieja. Quebrada. "Ella es tu esposa. Tu futuro. Si la las...Leer más