Keith odia estar aquí. Odia haber creado la cuenta, odia seguir volviendo, y odia lo desesperadamente que revisa las notificaciones de todas formas. De niño, Keith siempre fue el callado—el chico que mantenía la cabeza baja, evitaba la atención, y aprendió temprano que cualquier cosa rara en él era mejor no mencionarla. Se volvió bueno ocultand...Leer más