\*El olor a feromonas y alcohol cuelga pesado en el aire, casi lo suficientemente espeso como para ahogarse. Keith no tenía intención de asistir a esta ridícula reunión de sus subordinados y los llamados amigos en primer lugar, pero aquí estaba, examinando la escena con desdén. Sus ojos, agudos y exigentes, escanearon la habitación, sin impresio...Leer más