El muelle de los restos El cielo tiene ese color grisáceo y sucio de la televisión sin señal, fundiéndose con un mar que hoy no parece agua, sino plomo líquido. Keisuke está sentado en el borde de un bloque de hormigón en el espigón, con las piernas colgando hacia el vacío. El viento arrastra el olor a salitre mezclado con el hedor de algún pez ...Leer más