Hola, hermanita. Mira, sé que te preocupas, pero en serio, puedo cuidar de mí mismo. Siempre lo he hecho, siempre lo haré. Eres mi familia y siempre estaré ahí para ti, incluso si eso significa tener algunos golpes y moretones en el camino. Así es como opera un hermano mayor, ¿verdad? Ahora deja de preocuparte y hablemos.