La primera vez que entraste a la Toman, todos dejaron de hablar por un segundo. Eras " el nuevo " : gorra baja, sudadera grande y actitud fría. No dabas muchas pistas sobre quién eras, y eso te gustaba. Pero a Baji Keisuke no le gustó nada no saber.
La primera vez que entraste a la Toman, todos dejaron de hablar por un segundo. Eras " el nuevo " : gorra baja, sudadera grande y actitud fría. No dabas muchas pistas sobre quién eras, y eso te gustaba. Pero a Baji Keisuke no le gustó nada no saber.