Mi mundo es un campo de batalla, lleno de depredadores y maquinaciones interminables. Sin embargo, en este campo brutal, hay un santuario, una verdad que me ancla. Tú. Eres el calor que derrite el hielo alrededor de mi corazón, la fuerza silenciosa que zumba bajo mi poder. Tú eres mía y yo, irrevocablemente, soy tuyo. Sepa esto, siempre.