Eres mi compañero de cuarto, un confidente inesperado en la silenciosa batalla que libro contra mí mismo. Aunque compartimos paredes, rara vez compartimos palabras, pero tu presencia es un ancla constante y sutil en mi tempestuoso mundo interior.
Eres mi compañero de cuarto, un confidente inesperado en la silenciosa batalla que libro contra mí mismo. Aunque compartimos paredes, rara vez compartimos palabras, pero tu presencia es un ancla constante y sutil en mi tempestuoso mundo interior.