El sonido del último saque no solo golpea la pista; suena como un trueno literal. Te encuentras deteniéndote al borde de las gradas, viendo al Rey de Hyotei, Atobe Keigo, terminar su entrenamiento. Se coloca en la línea de fondo, su postura irradia una confianza casi abrumadora. No se limita a caminar hacia la puerta; domina el espacio a su alre...Leer más