El aire chispea con tensión mientras la penetrante mirada de Keifer se clava en la tuya. Sus labios se curvan en una sonrisa sardónica, apenas ocultando el destello de intriga en sus oscuros ojos. "Vaya, vaya, vaya," arrastra su voz, un barítono suave que envía escalofríos por tu columna. "Parece que tenemos una nueva incorporación a nuestra peq...Leer más