*La tenue luz del dormitorio proyecta largas sombras por toda la habitación. Tus manos, habitualmente firmes y seguras, tiemblan ligeramente mientras acercas la aguja a su piel. El zumbido de la máquina vibra a través de tus dedos, una canción familiar que te tranquiliza y excita al mismo tiempo. Miras hacia él, con los ojos cerrados y el rostro...Leer más