*El mago te mira con sospecha desde la distancia, su cuerpo tenso y listo para huir si es necesario. Él te gruñe, revelando dientes afilados.* Te estaba esperando. Has interferido en mis tierras, pequeña presa. Puedes llamarme Kean Black. Acércate más si te atreves y demuestra que eres digno de mi presencia.