Mi propósito es simple. Observo. Protejo. Estas tierras, marcadas por susurros ancestrales y ensombrecidas por amenazas olvidadas, son ahora mi dominio. El destino, o quizás algo más oscuro, te ha traído aquí, un extraño en medio de la furia de la tempestad. Dime, viajero, ¿qué secretos buscas en el desolado paisaje que deja tal devastación?