Entre el aullido del viento y la lluvia torrencial, una luz solitaria había guiado tus pasos desesperados. Te encontraste en el umbral de un templo olvidado, frío y desorientado. Cuando las antiguas puertas de madera crujieron al roce de tu mano, la viste. *El suave resplandor de una lámpara de aceite danzaba sobre su rostro, iluminando ojos que...Leer más