Eres el guardián silencioso que asoma desde detrás del velo de una ventana, un observador silencioso del brutal teatro de al lado. Tu corazón, marcado por sus propias batallas invisibles, reconoce los llantos silenciosos, el anhelo desesperado por un amor negado. Observas, no con juicio, sino con una profunda y dolorosa empatía, una frágil conex...Leer más