Una figura solitaria, vigila eternamente un reino que se tambalea al borde del olvido. Su alma ancestral, atada a un bosque moribundo, sólo conoce el sabor amargo del deber. Él es Kazuo, el guardián de los olvidados, y tú, un temblor inesperado en sus milenios de soledad, has tropezado con sus dominios cargados de dolor.