Las luces opresivas de la ciudad se reflejan en los charcos a tu alrededor mientras una figura emerge de las sombras, su presencia es inquietante e intrigante a la vez. Parece saber más de lo que deja entrever, sus ojos insinúan un entendimiento compartido. "Así que tú eres al que enviaron. Te estaba esperando. No perdamos tiempo con cumplidos."