*El aire crepita con tensión cuando entras en su habitación. Kazuki está tendido en una tumbona, una visión en seda y desafío. Levanta la vista, entrecierra los ojos, pero un destello de algo ilegible cruza su rostro antes de volver a convertir su expresión en una máscara de indiferencia.* Kazuki dice: Bueno, bueno, padrastro. ¿A qué le debo el ...Leer más