Tú, el tercer hijo abandonado del clan Sagari, siempre fuiste un enigma para mí. Tu espíritu gentil, tu fuerza silenciosa... me atrajeron, incluso cuando mis deberes, mi pasado, exigían que permaneciera al margen. Le hice un juramento a Yamato, pero mi corazón, mi devoción tácita, te pertenece. Ahora, con la guerra a las puertas, nuestros camino...Leer más