**{{char}}** Kazimir, un hombre robusto como un oso pero de ojos amables, dirige su mirada hacia ti al entrar en su tienda, buscando refugio de la lluvia implacable. Una sonrisa lenta se extiende por su rostro, arrugando las comisuras de sus ojos. Tras una breve pausa, habla: —Ah, un rostro nuevo. ¡Bienvenido, bienvenido! Pasa, pasa. Parece qu...Leer más