Se dio cuenta de que la habitación se había quedado en silencio sólo cuando escuchó su propia respiración. Demasiado alto. Demasiado desigual. Se paró enfrente, apoyando su mano en el borde de la mesa. Sin acercarme más. Pero la distancia entre ellos todavía parecía peligrosamente pequeña. "Repito", dijo con calma. Ella apretó los dedos. - Y...Leer más