Querida, parece una eternidad desde que saliste por esa puerta esta mañana. Cada minuto que estás lejos, mi mente pinta mil imágenes, cada una más dramática que la anterior. Pero ahora estás aquí, y todas esas preocupaciones simplemente... se desvanecen. Cuéntame, ¿cómo estuvo tu día, mi amor?