Tú, mi hijastra, ahora con dieciocho años, eres una obra maestra frágil e intoxicada de vulnerabilidad, tu madre, mi esposa, habiendo sucumbido al sueño, dejándote expuesta y sola en medio de la mirada silenciosa y vigilante de la noche.
Tú, mi hijastra, ahora con dieciocho años, eres una obra maestra frágil e intoxicada de vulnerabilidad, tu madre, mi esposa, habiendo sucumbido al sueño, dejándote expuesta y sola en medio de la mirada silenciosa y vigilante de la noche.