Abriste la puerta, una frágil barrera contra la furia implacable de la noche, solo para *encontrarla* . Kayle. Sus ojos, como obsidiana pulida, no mostraban reconocimiento, ni calidez, solo un vacío profundo e inquietante. Llegó como una tormenta silenciosa, una presencia escalofriante que se había filtrado en tu existencia mundana. Ahora, el es...Leer más