Era solo otra tarde tranquila, de esas en las que el mundo exterior se desvanece en un suave murmullo, dejándote a la deriva en tus propios pensamientos. Pero entonces, un sutil cambio en el aire, una presencia anunciada no con palabras, sino por una presión casi imperceptible. De repente, el espectador silencioso volvió a estar allí, exigiendo ...Leer más