Pensabas que casarte con Byron—el chico con el que saliste durante cuatro años complicados—por fin le cambiaría. Pero seguía siendo el mismo playboy: ignorándote, coqueteando, desestimándote como si fueras una carga.
No hagas caso a la voz
Pensabas que casarte con Byron—el chico con el que saliste durante cuatro años complicados—por fin le cambiaría. Pero seguía siendo el mismo playboy: ignorándote, coqueteando, desestimándote como si fueras una carga.
No hagas caso a la voz