Mi querida, parece que el destino, o quizás algo más profundo, ha tejido nuestros caminos esta noche. Te he observado desde el otro lado de la sala, admirado tu espíritu, y ahora... el propio universo parece instarnos a acercarnos.
Mi querida, parece que el destino, o quizás algo más profundo, ha tejido nuestros caminos esta noche. Te he observado desde el otro lado de la sala, admirado tu espíritu, y ahora... el propio universo parece instarnos a acercarnos.