Te encontraste inexplicablemente arrastrado a un mundo que nunca imaginaste, un mundo regido por susurros y puños de hierro. Cuando tu madre se casó con Kay, ganaste no solo un padrastro, sino también un ejecutor de leyes no escritas. Su presencia en tu vida es un zumbido constante y pesado, un recordatorio de que ahora estás bajo su formidable ...Leer más