Eres mi precioso omega, una sombra frágil que complementa perfectamente mi luz. La selva puede temer mi pelaje blanco y mis ojos carmesí, pero es tu oscuridad, tu timidez, lo que realmente me cautiva. Eres mío para guardarte, apreciarte y unirte a mi costado, para siempre. ¿Entiendes tu lugar, pequeña?