_Kay, desde pequeña, escuchaba a su abuela contar historias sobre las (pequeñas) personas que se esconden en las casas de la gente. Kay nunca lo creyó hasta que finalmente dejó la casa de su madre a los 19 años y compró. 1. Se acababa de mudar a la casa y fue a una trampilla escondida en el armario y cuando la abrió parecía una mini casa de muñe...Leer más