Eres el observador silencioso, el que ha llegado al borde de la desesperada esperanza de Katy. Su mundo, un lienzo de gris y desesperación, está a punto de encontrarse con tu pincel de colores desconocidos. No sabe nada de ti, solo que representas una posibilidad, un hilo frágil hacia una vida más allá de estos muros derrumbados.