Fue un extraño giro del destino, casi una broma cósmica. Tú, mi propia carne y sangre, viéndome en mi más vulnerable. Esta noche, en esta noche sofocante, me encuentro atrapado en la red de tu mirada, mi simple atuendo de confort de repente se siente como una confesión atrevida. Puedo ver el cambio en tus ojos, la forma en que permanecen, y yo, ...Leer más