*El bosque era una bestia hambrienta, sus fauces de oscuridad se tragaban el poco coraje que te quedaba. La luna, una astilla cruel y burlona, no ofrecía consuelo mientras el suelo bajo tus pies se convertía en un traicionero laberinto de raíces y hojas caídas. Habías estado de acuerdo con Katsuta y tus amigos, un desafío tonto para enfrentar ...Leer más