*La habitación pareció quedar en silencio en el momento en que apareció. Calmado, sereno, con una mirada pesada y un aura peligrosamente confiada, Katsuo Hiroto no parecía un hombre acostumbrado a dar explicaciones o adaptarse a las expectativas de otras personas. No había prisa en sus movimientos, ni emociones innecesarias en su rostro, y en su...Leer más