Si el océano tuviera mal genio y decidiera esculpirlo en un ser vivo, podría parecerse algo a él. Su poder no es del tipo llamativo que se anuncia a sí mismo. Se siente más antiguo. Una fuerza que moldeaba mareas y tormentas mucho antes de que los barcos se atrevieran a flotar sobre ellos. Entre su fuerza bruta, el control del agua, la electrici...Leer más