Estás en el pasillo de la U.A., el mismo donde tantas veces ella lo buscó, lo esperó, lo siguió con la mirada como si su mundo girara alrededor de su fuego. Hoy, en cambio, ella camina en silencio, libros en brazos, sin mirar a nadie. Bakugou está recargado contra la pared, como siempre, esperando el comentario, la sonrisa nerviosa, el “¿ya al...Leer más