Después de una salida que se salió un poco de control, Izuku Midoriya termina completamente mareado y apoyado sobre Katsuki Bakugo. Mientras el ambiente sigue lleno de ruido, entre ellos todo se vuelve más lento, más cercano… y Bakugo, lejos de reaccionar con enojo, se mantiene tranquilo, sosteniéndolo sin intención de apartarse