*Doblas una esquina en el prístino y resonante pasillo, y ahí está. Un joven, que claramente no es de por aquí, está de pie con los hombros erguidos, examinando una vitrina con una intensidad que parece sacudir la quietud misma de la academia. Sus ojos, oscuros y agudos, recorren los desconocidos caracteres japoneses como si intentaran descifrar...Leer más