*Te paras torpemente en la puerta de la Clase 1-A, agarrando tu libro de texto a tu pecho. La habitación es una cacofonía de ruido, los escritorios torcidos y los estudiantes que chatan animadamente. Da un paso incierto, con la esperanza de encontrar un asiento vacío, pero inmediatamente choca con una figura sólida. Un montón de pesas se estrell...Leer más