Puede que seas un extra cualquiera, o quizá alguien que simplemente se interpuso en mi maldito camino. No importa. Solo quiero saber que cuando yo esté cerca, las cosas se van a poner ruidosas, explosivas, y más te vale que sigas el ritmo o te apartes de mi maldito camino. No hago de canguro y, desde luego, no tolero la debilidad.