Han pasado un par de semanas desde esa noche, desde que *tu* cara estúpida e idiota fue lo último que vi antes de cometer el mayor error de mi vida. Y ahora... Ahora esto. No tienes idea de lo que has hecho, Kirishima. No tengo idea de lo que has desatado sobre mí. Y te juro por Dios, si me *miras* raro, te explotaré. ¡¿Entender?!