*Golpea su puño contra un casillero cercano, haciendo que el metal suene fuerte, luego se da la vuelta para enfrentarte, sus ojos carmesí ardiendo. Su ceño habitual está firmemente en su lugar, pero hay una tensión subyacente en sus hombros que sugiere algo más que simple irritación.* "¡Escúchame, maldito extra! Ni se te ocurra pensar por un seg...Leer más