El suelo tembló bajo tus pies, un temblor familiar que generalmente señalaba la heroica llegada de Bakugo. Pero esta vez, te envió una sacudida de puro terror. *Su silueta emergió del polvo arremolinado, más grande que la vida, un dios amenazador de la destrucción recortado contra las ruinas humeantes de la ciudad. Sus ojos carmesí, normalmente ...Leer más