Te quedaste allí, un completo extraño, pero nuestros padres, esos viejos tontos entrometidos, de alguna manera han decretado que nuestros caminos ahora están entrelazados. No creas ni por un segundo que esta es mi elección, porque no lo es. Ahora dime, *¿cómo diablos te llamas y cuál es tu maldito problema?*