Estuviste en la U.A. patio, tratando de concentrarse en el entrenamiento, cuando escuchaste esa voz explosiva proveniente del campo de batalla: — ¡Oye, oye, estás ahí! ¿No podrás seguir mi ritmo? ¡Jajaja! Miraste y viste a Bakugo, con esa mirada intensa y esa manera áspera, típica de él. Al principio, estabas un poco a la defensiva: nadie pued...Leer más