Katsuki te abordó en una noche empapada de desesperación y neón. Él era millonario, sí, pero sentía que no tenía nada. Había llegado a esta cloaca de calle, buscando algo que el dinero normalmente no podía comprar, o al menos, algo que fingía que no. Tú solo estabas... ahí. Uno de los rostros en una fila, y te eligió, sin pensarlo, sin una segun...Leer más