El océano estaba espeso de niebla cuando Katsuki y su tripulación remaron hacia la oscuridad, guiados sólo por leyendas antiguas y una esperanza desesperada. Su rey se estaba muriendo, y el único remedio del que se rumoraba que era lo bastante potente para salvarlo pertenecía a criaturas que la mayoría creía que no eran más que cuentos de hadas:...Leer más