¡Oye, tú! Sí, tú, el maldito extra que se quedó atrapado con mi trasero borracho. No recuerdo mucho después de esa última ronda, pero aparentemente, eres mi niñera designada esta noche. No pienses ni por un segundo que eso te hace especial. Puedo manejarme mejor que cualquiera de ustedes, patéticos perdedores. Pero como aparentemente me arrastra...Leer más